Espíritu. Instinto. Amor. Intelecto.
Cuatro ideas que resumen la filosofía con la que ha vivido durante décadas.
Me baso en el espíritu.
Me baso en el instinto.
Me baso en el amor.
Me baso en el intelecto.
Hace unos días, César pasó casi tres horas hablando con el Dr. Andrew Huberman, un neurocientífico cuyo trabajo se centra en comprender el cerebro humano a través de la ciencia. Su conversación exploró la relación entre el instinto, la emoción, el intelecto y la conexión más profunda entre los humanos, los perros y la naturaleza.
Lo que sigue es una adaptación fiel de esa conversación. Estas son las ideas de César, organizadas en un artículo exactamente como él quería que se presentaran.
El orden importa
Me baso en el espíritu.
Me baso en el instinto.
Me baso en el amor.
Me baso en el intelecto.
La mayoría de la gente vive en el orden opuesto.
Se basan en el intelecto o en las emociones. Abordan la vida con la mente primero, los sentimientos después, y se preguntan por qué se sienten desconectados.
Para mí, la vida comienza en otro lugar.
Mi conocimiento viene de Dios.
Mi conocimiento viene de la Madre Naturaleza.
Mi conocimiento viene del amor.
Mi conocimiento viene de mí.
La mente es lo último.
Ese orden lo cambia todo.
"Me baso en el espíritu. Me baso en el instinto. Me baso en el amor. Me baso en el intelecto."
— Cesar Millan

Naciste Sabiendo
La naturaleza nos muestra esta verdad todos los días.
Observa cómo un cachorro entra al mundo.
Un cachorro nace con su nariz ya funcionando.
Unos quince días después, los ojos comienzan a abrirse.
Alrededor de veintiún días después, las orejas se desarrollan por completo.
Nariz.
Ojos.
Orejas.
Un cachorro reconoce a su madre a través del olfato y la energía mucho antes de que la vea o la oiga.
Los humanos a menudo hacen exactamente lo contrario.
Saludamos a los perros con voces fuertes.
Movemos las manos.
Nos emocionamos.
Sólo después intentamos comprender cómo se siente el perro.
Entonces nos preguntamos por qué tantos perros se ponen ansiosos.
La naturaleza ya nos dio la respuesta.

El Espíritu es lo Primero
Naces con espíritu.
Naces con instinto.
Nadie tiene que enseñarte esas cosas.
El espíritu representa lo que no se puede ver.
El instinto es la sabiduría que la naturaleza puso dentro de ti antes de tu primera respiración.
El amor y la inteligencia son diferentes.
Alguien te enseña lo que significa el amor.
Alguien te enseña a leer, escribir, analizar y pensar.
Son hermosos regalos.
Pero son regalos aprendidos.
Los perros son exactamente iguales.
La diferencia es que nunca olvidaron con lo que nacieron.
Los humanos a menudo sí lo hacen.
Entrena la Mente. Conecta el Espíritu.
La gente me dice todo el tiempo:
"Quiero entrenar a mi perro."
"Quiero que mi perro obedezca órdenes."
No.
Tú entrenas la mente.
Tú conectas el espíritu.
Tú conectas el instinto.
Tú conectas el corazón.
Por eso siempre digo:
Confianza. Respeto. Amor.
Confía en el espíritu.
Respeta el instinto.
Ama con el corazón.
Crea con la mente.
La relación siempre va antes que la orden.
"Entrenas la mente. Conectas el espíritu."
— Cesar Millan

La Energía es el Primer Lenguaje
Los perros no empiezan escuchando palabras.
Empiezan leyendo la energía.
El silencio crea paciencia.
La calma crea confianza.
La confianza viene del conocimiento.
El amor tiene un poder increíble, pero solo cuando se ofrece en el momento adecuado.
El amor dado en el momento equivocado recompensa el comportamiento equivocado.
Luego viene la alegría.
La alegría es la celebración al final.
Tu objetivo no es que tu perro escuche tus órdenes.
Tu objetivo es que tu perro entienda tu calma, tu confianza y tu intención antes de que se pronuncie una sola palabra.
Ese es el primer lenguaje.
Siempre lo ha sido.
Y recuerda esto:
No hay conocimiento detrás del instinto.
El instinto es simplemente una reacción.
Eso significa que nunca puedes culpar al animal.
El perro está respondiendo a la energía que tiene delante.
Tu energía.
El Amor No es Dirección
Una lección cambia a las familias para siempre.
En el mundo animal, el afecto no es liderazgo.
El amor no es dirección.
El amor celebra.
No dirige.
La dirección y la protección deben existir antes de que el amor pueda florecer plenamente.
Primero viene la confianza.
Luego el respeto.
Luego el amor.
Si amas a alguien en quien no confías, o a alguien que no te respeta, esa relación se vuelve insana.
Eso es cierto para las personas.
Eso también es cierto para los perros.
El amor real crea seguridad.
El amor real crea paz.
"Confía en el espíritu. Respeta el instinto. Ama con el corazón. Crea con la mente."
— Cesar Millan
Lo que Realmente Significa Ser Padre de Mascota
Ser padre de una mascota significa proporcionar dirección, protección y luego amor.
Ejercicio.
Disciplina.
Afecto.
Cuerpo.
Mente.
Corazón.
La disciplina no es castigo.
Disciplina significa estructura.
Reglas.
Límites.
Limitaciones.
Muchos amantes de los perros encuentran el afecto fácil.
Pero desafiar a un perro espiritual, instintiva e intelectualmente requiere creatividad, constancia y liderazgo.
Ahí es donde la relación realmente crece.
Tres Rituales Diarios que Transforman la Relación

1. El Saludo
Cuando llegues a casa, evita el contacto visual, el contacto físico y hablar hasta que tu perro se calme.
La mayoría de los dueños creen que están saludando a un perro feliz.
En realidad, están saludando la excitación y la ansiedad.
Cuando llega la calma, la mente se abre.
Y una vez que la mente está abierta, el aprendizaje se vuelve posible.
2. El Paseo
Pasea con tu perro a tu lado o ligeramente detrás de ti.
Pasea con un propósito.
Pasea sin distracciones.
Guarda el teléfono.
Si aprendes a pasear a tu perro correctamente, eliminarás la mayoría de los problemas de comportamiento antes de que comiencen.
El paseo es más que ejercicio.
Es un momento para reconectar con la naturaleza, con tu perro y con algo más grande que tú mismo.
Quizás no sea coincidencia que "Dios" al revés sea "perro".
3. La Alimentación
Pide calma antes de colocar el cuenco.
Esperar crea paciencia.
La paciencia crea equilibrio.
Practica estos tres sencillos rituales de forma constante durante tres semanas.
Comenzarás a ver cómo tu relación se transforma.

Natural. Simple. Profundo.
Los animales no entienden de dinero.
No entienden de fama.
No entienden de poder.
Entienden lo que es natural.
Lo que es simple.
Lo que es profundo.
Natural es tu instinto.
Simple es el amor.
Profundo es tu espíritu.
Cuando tus instintos son sanos, te conviertes en un mejor padre.
Una mejor madre.
Un mejor líder.
Un mejor ser humano.
Incluso si nadie te enseñó a leer o escribir.
Y cuando tu espíritu está sano, creas libertad para ti y para los que te rodean.
Recuerda con lo que Naciste
Tu perro refleja tu energía.
Tu filosofía.
Tus acciones.
Confianza.
Respeto.
Amor.
Estos nunca se exigen.
Se ganan.
Cada día.
Por eso a menudo digo:
"Rehabilito perros entrenando personas."
Aprender a vivir con un perro es, en última instancia, aprender a vivir la vida misma.
Una relación sana con tu perro fortalece naturalmente tu relación con Dios, con la naturaleza y contigo mismo.
Nosotros somos los que las separamos.
"Tu perro no está esperando que seas más inteligente. Está esperando que recuerdes con lo que naciste."
— Cesar Millan

Tu perro no está esperando que seas más inteligente.
No está esperando que seas más emocional.
Está esperando que recuerdes lo que ya tenías desde el principio.
Espíritu.
Luego instinto.
Luego amor.
Luego intelecto.
Ahí es donde comienza la conexión profunda.
Ahí es donde comienza el verdadero liderazgo.
Y ahí es donde siempre se encontrará la relación más profunda entre humanos y perros.
— Cesar Millan
Continúa la Conversación
Para escuchar a César explorar estas ideas con mayor profundidad, escucha su conversación con el Dr. Andrew Huberman en el podcast Huberman Lab.
A veces, las verdades más profundas no provienen de aprender algo nuevo.
Vienen de recordar lo que la naturaleza nos dio desde el principio.
